miércoles, 27 de julio de 2011

Rutina diaria.

A menudo nos cruzamos con las mismas personas constantemente, y esto es porque cada quien tiene su rutina. Hemos aprendido con el pasar de los años a seguir un patrón repetitivo de actividades: levantarse a la misma hora, dirigirnos hacia el trabajo por la misma ruta, en algunos casos desayunar lo mismo.
Pareciera que estas acciones hacen a la vida un tanto monótona, pero no es así. El día de hoy he descubierto que aunque parece igual, siempre hay pequeñas variantes que demuestran lo contrario. Las rutinas de las demás personas se mezclan con la tuya, a veces no falta la persona que siempre se sube al mismo camión que tu y se baja donde mismo, la que cruza la avenida junto contigo, la que sin querer te acompaña un par de cuadras caminando.
Todos miden su tiempo y acostumbran apegarse a él, y cuando tenemos un fallo en ese sentido nos sorprendemos de lo tarde que es, o temprano. En mi caso, a menudo hay personas que coinciden con mi rutina, las veo y me da alegría saber que siguen vivas, que siguen igual, que nada los detiene en su vida. Y cuando por alguna razón no están ahí incluso llego al extremo de extrañarlas.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Deja un comentario...